Día a día… y disertación sobre la realidad de un estudiante
10.13 Zulú.
Mi casa, Madrid, España
Me he levantado hace ya casi dos horas… y aún no he hecho NADA, aparte de desayunar y mirar varias cosas en el correo. Entre las cosas que he visto está un comentario en este mi blog abandonado hace meses, de alguien que, inoportunamente, me pide que vuelva a escribir… malditos consejos en contra de la pereza!!! La cuestión es que aquí me hallo de nuevo, escribiendo unas líneas en este blog ya no tan abandonado. Por cierto, llevo 4 líneas y en realidad no he dicho nada.
En dos horas me marcho a una entrevista de trabajo en la General Electric. Departamento de Marketing. Bueno, espero que al que me haga la entrevista se le “encienda la bombilla” y me coja. Aunque esto no va a resarcirme de mis malos pensamientos acerca de la brutal explotación a la que somos sometidos los estudiantes (perdón si alguno se siente ofendido), por nuestra propia culpa. En relación a esto, ayer encontré la web de una empresa de comunicación llamada “Becario Precario”. Unos estudiantes de comunicación han querido crear su propia empresa burlándose de la más que escandalosa situación de cientos y cientos de estudiantes que, para dedicarse a aquello que han estudiado, tienen que pasar primero por unas prácticas completamente indecentes, con un sueldo que no te paga ni el alquiler del piso y en unas condiciones laborales pésimas (me refiero con esto a la vil explotación a la que te someten). Pero claro, hay que bajar la cabeza y dar las gracias ensimismado… porque “te están enseñando mucho”. Perdónenme señores, pero hacer fotocopias, llevar cafés y traducir hojas y hojas de productos no es aprender mucho de comunicación (o de lo que sea).
Pero si no quieres ser becario, ¿quién es el chulo que echa un currículum para optar a un puesto de ejecutivo junior? Veamos algunas ofertas de Internet…
1. Ejecutivo de cuentas Junior. Licenciado y con Master. 2 años de experiencia similar. Alto nivel de inglés….
En teoría este tío es dios. Es la leche. Bien, pues le pagarán menos de 800 euros al mes, considerándolo Junior, cuando en realidad con 2 años de experiencia ya eres algo más que junior.
2. Diseñador gráfico Junior: 2 a 3 años de experiencia. Manejo de Photoshop, QuarkXpress, Freehand, Dreamweaver, CorelDraw.
… y una interminable lista de programas que uno 1) no puede aprender a manejar si no se descarga los programas ilegalmente; 2) no puede permitirse aprender pagando los carísimos cursos que ofrecen sobre ellos; y 3) ¿quién maneja a la vez QX, FH y CD si los tres sirven para lo mismo? En esta oferta ni siquiera aparece el sueldo que se va a cobrar (echémonos a temblar).
Señores colegas del mundo de la publicidad, el márketing, las relaciones públicas… la comunicación en general:
LOS ESTUDIANTES TAMBIÉN TENEMOS LA MALA COSTUMBRE DE COMER TODOS LOS DÍAS Y DORMIR BAJO TECHO.
Y me niego a seguir disertando sobre esto… porque ya me toca estudiar, y ya me he liberado suficientemente de esta lacra que me acompaña, lamentablemente, en estos últimos años de esta mi carrera universitaria.
Doctor, doctor…
Así es como uno quiere que le llamen cuando acaba medicina y va a dedicar su vida a tratar, diagnosticar y salvar vidas. “Quiero ser House” dirán ahora muchos chavales de 17 años, en pleno planteamiento de su futuro profesional. Pero no hay que ser doctor en Medicina para que te llamen así, ni tampoco es necesario que te hagan mención de ese título a diario. Yo también quiero ser doctor, pero no House, ni siquiera la Dra Queen… quiero ser doctor en relaciones públicas. Y tampoco por el hecho de gozar de dicha titulación ni ser reconocido por las altas esferas de la educación universitaria ni poder suspender a 200 novatos. Quiero dedicar mi vida al conocimiento y a la sociedad. Quiero vivir aprendiendo continuamente, vivir pegado a los libros que tanto amo y que tanto significan para mí, y después reverter todo mi conocimiento acumulado a la sociedad.

Las razones de este parecer y esta decisión son simples (y es que, cuando uno toma una decisión en la vida y opta por un camino, debe plantearse muy bien y concienzudamente los pros, los contras y los porqués de las cosas). La primera y fundamental razón es que quiero ser feliz y vivir mi propia vida. Lo que me ha llevado a darme cuenta de este primer hecho, tan aparentemente lógico y normal, pero realmente tan complicado y escaso, es que no quiero ver pasar mis años dedicado a algo que no me satisfaga. No quiero dar mi vida a una empresa de la que después no voy a tener nada y soportar cómo otros se llevan los únicos beneficios que al final te da una empresa en la que entras como empleado: económicos.
Y es que está visto que para disfrutar de otro tipo de beneficios en una empresa, tienes que montarla tú mismo. Así, para vivir dándole beneficios a otro y que se forre a mi costa… para eso me quedo en casa estudiando (gracias, de verdad, a mi jefe por hacerme ver tan sumamente importante cuestión).
La segunda razón fundamental parte de la primera, y es que después de darle muchas vueltas a qué podría hacer para vivir mi propia vida, decidí que debía fijarme, sobre todo, en aquello que me hace feliz: ¿Qué querría yo hacer? Pues aprender, y enseñar lo poco o mucho que haya conseguido aprender: quiero ser profesor, pero de universidad. Y por ello esta decisión, porque me resulta mucho más gratificante, porque quiero aprender, ser una ENORME esponja toda mi vida, y descansar dentro de 60 años con unos nietos en mis rodillas que puedan decir “nuestro abuelo ha sido un gran hombre”, igual que yo puedo decirlo hoy de mi abuelo.
Ese es mi sueño, y por él estoy luchando.
Un fuerte besote a todos y mucha marcha y alegría.
El porqué de una nueva canción
Como muchos os estáis preguntando el porqué de mi regreso a las artes, digamos que hay dos razones fundamentales:
1) Mi jefe es un capullo (poco a poco iré explicando este curioso término).
2) Mi vida es complicada.
El hecho de que mi jefe sea un capullo es, sin duda, una de las razones de más peso que me han devuelto a la necesidad existencial de CREAR (y también de sacarme un doctorado). Y el hecho es que, al final, uno debe estar agradecido a todos y cada uno de los capullos que se encuentra por esta larga vida, porque al menos te enseñan cómo no quieres ser.
Este hombre no es que sea malo (aunque pueda parecerlo), ni tampoco estúpido (que también puede parecerlo)… digamos que simplemente es corto de miras empresariales y anda puteando a los que trabajamos allí. Pero el hecho principal que atañe a esta mi explicación sobre mi regreso al arte es, simplemente, una huída en busca de mi salud física y mental, de esa absorvente exigencia de dar la vida por su empresa; cosa que, por supuesto, no pienso hacer.
La segunda razón, no menos importante, me lleva a plantearme que mi vida se ha complicado en algunos grados este último año. Ello me ha llevado a reflexionar mucho sobre lo que estoy haciendo y lo que había dejado de hacer. Y la realidad es que estaba intentando abarcar mucho, mosqueándome cuando no podía hacer todo lo que consideraba que tenía que conseguir y, claro, como no hacía prácticamente nada de lo que pretendía, estaba siempre mosqueado, así, como una mosca cojonera, siempre qujándome de lo mal que me va todo, sin darme cuenta de lo fácil que realmente lo tengo, a pesar de todo. ¿Y qué había dejado de hacer? Ser yo mismo. Aquél niño que creaba desde que se levantaba hasta que se acostaba, que pintaba, cantaba, escribía, leía, susurraba, maquinaba (no sobre cómo dominar el mundo), reía, lloraba, sentía.
Y así he descubierto que el camino estaba equivocado. Lo que me ha llevado a determinar dos conclusiones fundamentales:
1) En cuanto pueda dejaré de trabajar para otros. Me buscaré una beca de doctorado y daré todo mi conocimiento a la sociedad.
2) Volveré y, de hecho, ya he vuelto, a mi vida artística y “bohemia”. A crear, sentir y hacer sentir con lo que hago. Volveré a sentir mis manos hechas parte del ser, de la esencia, de aquello que hace grandes las cosas y les da vida.
Un fuerte abrazo a todos. Mucha marcha y mucha paz.